6 de marzo de 2025
La Región de Coquimbo, con su riqueza natural, cultural y astronómica, es un pilar del turismo
chileno. Sin embargo, el crecimiento del sector enfrenta desafíos como la presión sobre los
recursos naturales y las desigualdades en la distribución de beneficios. La integración de
tecnología con un enfoque sostenible emerge como una solución clave, siempre que exista una
colaboración efectiva entre sectores público, privado y académico.
A nivel global, la tecnología es un aliado estratégico del turismo sostenible. Herramientas digitales,
sistemas de monitoreo y soluciones energéticas innovadoras permiten mejorar la experiencia
turística mientras protegen el medio ambiente y fortalecen a las comunidades locales. En la
Región de Coquimbo, estas tecnologías, adaptadas a las particularidades regionales, pueden
marcar la diferencia entre un turismo extractivo y uno responsable.
Por ejemplo, la implementación de sistemas digitales para monitorear en tiempo real el flujo de
visitantes en sitios como el Valle de Elqui o la Reserva Nacional Pingüino de Humboldt mitigaría el
impacto ambiental y mejoraría la experiencia turística. Además, tecnologías como la realidad
aumentada pueden enriquecer la interpretación cultural en lugares como el Valle del Encanto,
preservando su integridad física.
El éxito de estas iniciativas requiere la colaboración activa entre universidades, gobiernos locales,
empresas y comunidades. Las universidades deben liderar investigaciones, desarrollar tecnologías
innovadoras y formar profesionales conscientes de la sostenibilidad. El sector privado, por su
parte, debe invertir en tecnología, impulsar emprendimientos y adoptar prácticas responsables,
mientras que el sector público debe garantizar un marco normativo adecuado y promover
proyectos sostenibles mediante financiamiento y políticas públicas.
Un ejemplo internacional inspirador es Costa Rica, donde la sinergia entre universidades, gobierno
y empresas ha consolidado un modelo de turismo sostenible reconocido globalmente. La Región
de Coquimbo tiene el potencial de adaptar este modelo a su realidad, aprovechando su talento
humano y recursos únicos.
Proyectos concretos como sistemas de energía limpia para alojamientos turísticos, vehículos
eléctricos en áreas protegidas o plataformas digitales que conecten a turistas con emprendedores
locales pueden generar un impacto positivo y duradero. Una plataforma que vincule a artesanos,
guías turísticos y pequeños productores con visitantes interesados en experiencias auténticas
fortalecería la economía local y promovería una distribución equitativa de los beneficios del
turismo.
El turismo sostenible no solo protege los recursos naturales, sino que impulsa el desarrollo
económico y social de las comunidades. En la Región de Coquimbo, donde el turismo es un motor
clave, avanzar hacia un modelo sostenible consolidará la región como un destino competitivo,
inclusivo y responsable.
Lograrlo exige una visión compartida y planificación estratégica. Universidades, gobiernos locales y
empresas deben entender que la sostenibilidad es tanto un deber ético como una oportunidad de
negocio en un mercado cada vez más consciente. Con un esfuerzo multisectorial, la Región de
Coquimbo puede convertirse en un referente nacional e internacional de turismo sostenible.