6 de marzo de 2025
Cada 5 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Eficiencia Energética, una fecha que
nos invita a reflexionar sobre la importancia de optimizar el uso de la energía en todos los
sectores productivos. En el caso de la minería, la eficiencia energética no es solo una
opción, sino que una necesidad estratégica para garantizar la sostenibilidad de una industria
que cumple un rol estratégico para la lucha contra el cambio climático.
La Agencia Internacional de Energía (IEA) ha sido clara: para alcanzar los compromisos
climáticos globales, debemos apostar por la eficiencia energética y las energías renovables.
Desde Minnovex, vemos que la minería enfrenta un doble desafío: aumentar su producción
de minerales críticos para la transición energética y, al mismo tiempo, reducir su huella de
carbono. La digitalización, la analítica avanzada y la inteligencia artificial juegan un rol clave
en la optimización del consumo energético, pieza fundamental para mejorar el desempeño
ambiental de la industria.
Siendo la minería del cobre en Chile responsable de aproximadamente un tercio del
consumo de energía eléctrica del país, debemos avanzar en soluciones que permitan una
gestión más eficiente. De acuerdo a datos de Cochilco, se proyecta que el consumo
energético del sector crezca un 31,4% entre 2023 y 2034, superando el aumento esperado
en la producción de cobre, que será del 20,7% en el mismo periodo. Este desbalance refleja
la necesidad urgente de optimizar el uso de la energía de la mano de la innovación
tecnológica, para evitar una escalada en los costos operacionales y en las emisiones de
gases de efecto invernadero.
Asimismo, todas las grandes compañías mineras (y varias de mediana minería) están
afectas a la Ley de Eficiencia Energética, que ha implicado la implementación de sistemas
de gestión de la energía en los últimos años, y que han demostrado ser herramientas clave
para avanzar en eficiencia de manera sistemática en distintos sectores industriales, y
alrededor del mundo. Sin embargo, el sector minero local aún está en este proceso. Sin una
estructura formal de gestión, muchas iniciativas terminan desestimadas al no ser evaluadas
correctamente, careciendo de medición y comunicación de resultados, o al no estar
alineadas con los objetivos estratégicos de la empresa, se impide su continuidad en el
tiempo. De lograr una buena implementación, las compañías podrían reducir su consumo
energético entre un 15% y un 20%, lo que impacta directamente en sus costos de
operación.
La minería está en un punto de inflexión. La eficiencia energética no solo es una medida
para reducir costos, sino una oportunidad para que la industria lidere la transición hacia una
minería sostenible y competitiva. Sin embargo, para lograrlo, es fundamental que las
compañías mineras abran sus puertas a expertos externos, como startups, consultores
especializados y centros de investigación, quienes pueden aportar una mirada fresca y
soluciones innovadoras, y no partir desde el supuesto de que no existen espacios de mejora
tanto de sus procesos y equipos ya que conocen mejor que nadie el funcionamiento de
estos. La realidad ha demostrado todo lo contrario, y la colaboración con actores externos
ha permitido identificar oportunidades inesperadas de optimización y eficiencia. Este Día
Mundial de la Eficiencia Energética nos recuerda que el camino hacia una minería más
sostenible depende de cómo gestionemos nuestros recursos energéticos hoy. Es momento
de actuar con determinación y apostar por la eficiencia como un eje central del desarrollo
minero.